¿Qué es el Blue Monday y por qué se le conoce como ‘el día más triste del año’?

Este cae en el tercer lunes de enero, siendo, en teoría, el "día con mayor carga emocional negativa del año"

Una mujer cruza el puente de Lambeth bajo la lluvia el "Lunes Azul" del 17 de enero de 2011 en Londres, Inglaterra. Los psicólogos afirman que diversos factores, como el clima y las deudas posnavideñas, hacen de este día el más deprimente del año. (Foto de Peter Macdiarmid/Getty Images)

Cada enero aparece en titulares, memes y conversaciones la misma idea: el Blue Monday, conocido como el día más triste del año. Pero ¿de dónde sale este concepto y por qué sigue generando tanta conversación, incluso cuando muchos lo ponen en duda?

El término Blue Monday fue creado a principios de los años 2000 por Cliff Arnall, un psicólogo británico que propuso una fórmula para identificar el día con mayor carga emocional negativa del año. Según su teoría, este día cae en el tercer lunes de enero.

La fórmula combinaba varios factores: el clima frío y gris, las deudas tras las fiestas, la distancia con respecto a las vacaciones de Navidad, el abandono de los propósitos de Año Nuevo y una sensación general de falta de motivación. Todo eso, supuestamente, convergía en un solo día.

Con el tiempo, la idea fue adoptada (y amplificada) por marcas, medios y campañas publicitarias, hasta convertirse en un concepto viral que se repite cada año.

¿Por qué se considera el “día más triste”?

Enero no es precisamente el mes más amable. Para muchas personas significa:

  • Volver a la rutina después de las fiestas
  • Enfrentarse a gastos y cuentas pendientes
  • Menos horas de luz solar
  • Frío, cansancio y baja motivación
  • La sensación de que los propósitos de Año Nuevo ya están fallando

Todo esto puede generar una mezcla de agotamiento emocional, apatía y bajón anímico, y el Blue Monday funciona como una etiqueta fácil para ponerle nombre a ese sentimiento colectivo.

¿El Blue Monday es real o solo marketing?

Aquí viene el matiz importante: la comunidad científica no reconoce el Blue Monday como un fenómeno real o medible. La famosa “fórmula” no tiene respaldo académico sólido y ha sido criticada por simplificar demasiado algo tan complejo como la salud mental.

Sin embargo, que no sea científicamente exacto no significa que la sensación no exista. El Blue Monday se ha mantenido vigente porque conecta con algo muy real: enero suele ser emocionalmente pesado para mucha gente, y ponerle nombre ayuda a hablar de ello, aunque sea desde el humor o la ironía.

Por qué sigue siendo relevante hoy

En los últimos años, el concepto ha evolucionado. Ya no se trata solo de “estar triste”, sino de hablar de burnout, cansancio mental y presión constante, temas que resuenan mucho con millennials y Gen Z. Las redes han resignificado el Blue Monday: ahora se mezcla con memes, autocuidado, conversaciones sobre terapia y críticas al sistema de productividad constante.

Más que un día específico, el Blue Monday se ha convertido en un símbolo del bajón post-fiestas y de la necesidad de bajar el ritmo, aunque sea un poco.

Tal vez la clave no esté en creer que existe “el día más triste del año”, sino en usarlo como recordatorio. Enero puede ser duro, y está bien no sentirse al cien. El Blue Monday no define cómo tienes que sentirte, pero sí puede servir como excusa para escucharte más, ser menos duro contigo y tomar las cosas con calma.

Al final, no es el lunes el problema. Es el cansancio acumulado. Y ponerle nombre, a veces, ayuda a entenderlo mejor.

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