Britney Spears acusa a su exguardaespaldas de haber hackeado su iCloud

La cantante estadounidense hizo unas importantes declaraciones en contra de una de las personas que trabajaba con ella en el pasado

Créditos: Getty Images

La cantante Britney Spears vuelve a dar de qué hablar y en esta ocasión está relacionada con un nuevo lío legal. Se trata de una decisión de emprender acciones legales hacia un exguardaespaldas, quien presuntamente vulneró su información personal. Este hecho corresponde a su primer pronunciamiento luego de haber sido arrestada en California, la noche del pasado 4 de marzo de 2026, por sospecha de conducir bajo los efectos del alcohol.

¿De qué se trata la denuncia en la que está envuelta Spears?

Según información difundida por Daily Mail, la denuncia estaría dirigida a quien habría formado parte de su equipo de seguridad en el pasado, Thomas Bunbury. Spears lo acusa de haber accedido a sus dispositivos electrónicos personales sin ningún tipo de justificación ni permiso. Además, señala que vulneró su intimidad, entrando a su cuenta personal de iCloud, teniendo acceso a diferentes materiales y contenidos de su propiedad.

A través de un pronunciamiento realizado por sus abogados, habría expresado su inconformidad y molestia con la situación hacia Bunbury, de acuerdo a la información, se trató de una carta de “cese y desistimiento”. La cantante reiteró que conocía de la presunta violación de su privacidad, atribuyendo directamente la acción con la vulneración de su cuenta y uso sin consentimiento de sus dispositivos.

¿Detectó un hackeo en sus cuentas personales?

Así mismo, se conoció que la denuncia ocurrió luego de que la cantante notará algunos bloqueos irregulares en sus cuentas, que después le habría atribuido a su exempleado. Las sospechas de una posible intromisión la llevaron a considerar que se trataba de un hackeo, que según lo que se conoce hasta el momento, habría sucedido posterior al despido de Thomas Bunbury en agosto de 2025.

El entonces guardaespaldas había sido expulsado de su cargo por violar un acuerdo de confidencialidad, puesto que, se reveló que estaba comunicando información con fanáticos y medios de comunicación. La situación definió un precedente que para la artista es innegociable, la vulneración de su intimidad y la comercialización de su vida personal.

Con las alarmas encendidas, todo el equipo decidió tomar acción. Britney se asesoró para implementar medidas legales contundentes que sancionaran a Bunbury. La cantante advirtió que se trata de un delito muy grave, en el que se infringen “múltiples leyes estatales y federales” y amenaza con llegar hasta las últimas consecuencias si no cumple con sus exigencias.