Bad Bunny lidera el halftime show más visto de la historia: ¿Cuánto le han pagado?
De acuerdo con reportes preliminares, Benito ha superado la audiencia alcanzada por Kendrick Lamar en 2025
Bad Bunny el escenario durante el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl LX de Apple Music en el Levi's Stadium el 8 de febrero de 2026. / Kevin Mazur
Bad Bunny lo hizo: se convirtió en el primer artista latinoamericano en tener un halftime show del Super Bowl en solitario, y lo hizo con un setlist 100% en español. Su presentación llegó después de toda la polémica que generó, incluyendo el “All American Halftime Show” que se organizó para boicotear su mismo show.
Sin embargo, Benito respondió a su manera (y sumamente simbólico): con calma, vestido de blanco como símbolo de paz, y cerrando con un mensaje directo pero elegante —“todos somos América”— mencionando uno por uno los países del continente.
La comunidad latina lo celebró como una fiesta, justo como él había prometido en la conferencia previa. Pero más allá del baile y la vibra, los números hablan solos: 75,000 personas pagaron miles de dólares por estar en el Levi’s Stadium en Santa Clara, California, y según NBC News, más de 135.4 millones siguieron el show por televisión.
Con eso, Bad Bunny rompió récords, superando la audiencia de Kendrick Lamar en 2025 (133.5 millones). Los reportes preliminares estiman que entre 135 y 142.3 millones de personas vieron el espectáculo.
¿Cuánto cobró Bad Bunny por su show en el Halftime del Super Bowl?
La respuesta puede sonar rara, pero es la realidad: ningún artista recibe un pago directo por presentarse en el halftime show. La NFL cubre los costos de producción, logística y viajes, que fácilmente pueden superar los diez millones de dólares dependiendo de lo complejo que sea el espectáculo.
Lo que sí reciben los artistas es una remuneración mínima por ley o sindicato (como SAG-AFTRA), básicamente lo que corresponde a los días de ensayo y el show. Estamos hablando de unos pocos miles de dólares, una cifra simbólica si la comparas con lo que suelen ganar.
Pero aquí está el verdadero negocio: la exposición global. El halftime show dispara las reproducciones plataformas digitales como Spotify y Apple Music, aumenta ventas de música y merch, eleva el valor de marca y abre la puerta a contratos publicitarios más jugosos. Además, el impacto en giras y conciertos posteriores es enorme.
Poniéndolo en números, el “efecto post-show”, de acuerdo con estimaciones de Billboard basadas en datos de Luminate, el repertorio de Benito ya genera alrededor de 788,500 dólares por semana solo en Estados Unidos. Y tras su paso por el escenario del Super Bowl, esas cifras podrían prácticamente duplicarse y alcanzar los 1.7 millones semanales.
En resumen: Benito no se llevó un cheque directo de la NFL, pero el halftime show es una vitrina tan poderosa que termina siendo más lucrativo que cualquier pago fijo. Es el tipo de oportunidad que multiplica su influencia y convierte cada minuto en el escenario en millones de plays, ventas y contratos.