Sydney Sweeney y el Hollywood Sign: la polémica, el contexto legal y qué podría pasar ahora
Un video viral muestra a la actriz de Euphoria colgando sostenes en la histórica estructura

Sydney Sweeney en la fiesta previa a los Globos de Oro de Variety & Golden Globes, el 9 de enero de 2026 en Beverly Hills, California. / Michael Buckner
Todo indica que Sydney Sweeney no deja de estar en el centro de la conversación pública. Todavía está reciente la polémica alrededor de su campaña de jeans —en la que solo actuó como imagen, pero aun así fue duramente juzgada—, a lo que se suman episodios pasados como la promoción de un jabón elaborado con agua de su bañera o los rumores de una supuesta tensión con Zendaya.
Ahora, la actriz de Euphoria vuelve a generar debate luego de que TMZ difundiera imágenes y videos en los que se le observa, en compañía de otras personas, colgando sostenes en el Hollywood Sign, presuntamente como parte de una acción promocional relacionada con una nueva línea de ropa interior (Syrn) asociada a la actriz.
Es importante recordar que el letrero de Hollywood es una estructura protegida, bajo vigilancia constante, y que cualquier intervención no autorizada puede derivar en sanciones administrativas o incluso consecuencias legales, dependiendo de la evaluación de las autoridades.
Según el propio medio, la producción contaba con permiso para grabar en la zona, pero no tenía autorización para escalar ni manipular el letrero, lo que activó la revisión del caso.
La reacción en medios y redes
Como era de esperarse, el video se volvió viral rápidamente y provocó reacciones divididas. Mientras algunos lo interpretan como una acción simbólica o performática ligada al marketing, otros han sido más críticos y señalan que ninguna figura pública está por encima de la ley, especialmente cuando se trata de un monumento histórico.
Por ahora, el caso sigue en revisión y ni la actriz ni su equipo han emitido declaraciones al respecto. Lo más probable, y la consecuencia que más se menciona, es que Sydney podría enfrentar cargos por vandalismo.
Lo que sí queda claro es que vuelve a abrirse una conversación recurrente: hasta qué punto pueden llegar las acciones promocionales cuando lo viral entra en contacto con espacios protegidos.